Crítica Mamá no enredes

La película española Mamá, no enredes deja la sensación de ser un producto muy básico en su resultado final. Parte de una premisa con cierto potencial: la realidad del amor en tiempos tecnológicos a los cuarenta y tantos años, la crisis existencial asociada a esa etapa vital y el hecho de que a los hijos adolescentes les moleste que una madre rehaga su vida. Sin embargo, la propuesta no consigue transmitir ni el humor ni el mensaje que parece querer desarrollar.

Durante los diez o quince primeros minutos, la película entretiene lo suficiente como para darle una oportunidad.

El principal problema está en la estructura y elaboración del guion. La película se hace demasiado larga para tan poca trama y para desarrollar, básicamente, un único mensaje. Da la sensación de que al proyecto le faltó una cocción antes de ponerse a grabar.

Todos los momentos que intentan provocar la risa resultan completamente en vano. La desconexión entre lo que la película pretende que sea divertido y lo que realmente transmite es absoluta.

La sensación de reiteración es constante. En un mundo lleno de posibilidades narrativas, la película opta por reutilizar una y otra vez los mismos recursos. La insistencia en las relaciones entre mujeres maduras y hombres jóvenes acaba convirtiéndose en un recurso agotado. Hasta el punto de recordar, salvando mucho las distancias, a un American Pie veintiséis años después, pero sin la frescura ni el descaro que aquella tenía.

A esto se suma otro recurso que, en mi opinión, el cine español utiliza con demasiada frecuencia: las dinámicas sentimentales cuasi incestuosas o de provocación familiar. En este caso, la hija acaba con el amante de la madre. Y, por si fuera poco, el hijo termina también con la amiga divorciada de esta. El mundo no es precisamente pequeño, pero la película insiste en encerrar a todos los personajes en las mismas dinámicas y en los mismos recursos narrativos.

Los hijos, que ejercen como coprotagonistas, ambos tienen poco arte y poco gancho. Esto convierte la película en una experiencia todavía más plana y lineal. Resulta difícil entender cómo el director dio por buenas estas interpretaciones. La sensación que transmiten es la de estar todavía grabando el casting o las pruebas, más que participando en una película terminada.

Llegados a este punto, la sensación es que los actores principales están desaprovechados. Malena Alterio estaba bastante mejor dirigida en otros trabajos de su carrera. Del mismo modo, el resultado tampoco favorece especialmente a Antonio Agudo. Lejos de mejorar el currículum profesional de ambos, la impresión es que incluir esta película en su portafolio acaba perjudicándolo.

Tampoco funciona la pátina de modernidad que la película intenta introducir a través del poliamor y otras fórmulas sentimentales contemporáneas. Más que aportar una reflexión interesante o novedosa, estos elementos se quedan en la superficie. No terminan de desarrollarse ni dramática ni humorísticamente.

El desenlace, con todos los amantes y enredos coincidiendo en la misma casa, remite a un tipo de comedia española popular de los años setenta y ochenta asociada al cine de Pajares y Esteso. Se trata de una sucesión de equívocos sentimentales, puertas que se abren y se cierran y líos amorosos acumulados que, a estas alturas, resulta extremadamente vista. Lejos de provocar el caos cómico que parece buscar, el resultado es cansino en mayúsculas. Además, refuerza la sensación de estar viendo una colección de fórmulas gastadas y recicladas.

La sensación final es la de haber visto una cutre parodia de comedia. Sinceramente, una obra escolar hecha con ilusión y mejor dirección de conjunto probablemente habría resultado más efectiva y memorable que esta producción.

Finalmente, lanzo un reto al lector. Si eres una persona de carcajada fácil, haz el experimento. Visualiza esta película y comprueba si consigues reírte, aunque sea durante un segundo. Después, cuéntame tu experiencia. En mi caso, tras hora y media de metraje, no conseguí ni esbozarla, aunque al menos me entretuve mientras tanto con las redes sociales.

Fuentes de Autoridad y Bibliografía (España)

1. Información Oficial e Industria

  • Ministerio de Cultura (Catálogo del Cine Español): Base de datos oficial dependiente del ICAA. Esencial para verificar los datos técnicos, la calificación por edades y el equipo de producción del largometraje dirigido por Daniela Féjerman.
    Enlace: Ministerio de Cultura – Catálogo de Cine

2. Recepción Crítica y Valoraciones

3. Prensa Especializada y Análisis

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