Cómo es un ingreso hospitalario en la sanidad pública española

España tenía 37,5 millones de habitantes en 1980. Hoy ronda los 50 millones.

A este incremento se suma la población no empadronada. Este grupo también usa el sistema sanitario cuando lo necesita.

La demanda asistencial crece sin parar. Sin embargo, la experiencia hospitalaria está estancada. No evoluciona al ritmo de la sociedad, la tecnología ni los pacientes.

En 1970, la red pública y benéfica tenía unos 600 hospitales. Incluía el Seguro Obligatorio, la Beneficencia y las mutualidades. En 2019, la red pública disponía de 467 hospitales.

El modelo cambió profundamente entre ambas épocas. Se buscó concentrar la asistencia en hospitales grandes. Además, se cerraron estructuras pequeñas y obsoletas.

Este proceso saturó muchos centros actuales. No hubo reformas al ritmo del crecimiento de la población.

El paciente sufre un sistema bajo presión constante. La medicina y la tecnología han avanzado. España ha cambiado mucho.

Pese a ello, ingresar en un hospital parece un viaje al pasado.

Existen instalaciones antiguas y mobiliario envejecido. Las habitaciones son viejas. Las zonas comunes están deterioradas.

Son espacios retrasados frente al desarrollo actual. Por tanto, la infraestructura no avanza al ritmo de la medicina.

La saturación es muy visible en urgencias.

En momentos de masificación, los boxes no son para observación temporal. Se convierten en salas de hospitalización improvisadas.

Muchos pacientes pasan allí días enteros. Esperan hasta cuatro noches por una cama en planta.

Durante ese tiempo conviven enfermos de todo tipo. Coinciden oncología, psiquiatría, traumatología, digestivo, medicina interna e infecciones.

También comparten espacio ancianos, jóvenes e intoxicados. Todos comparten el mismo sitio durante días.

En pleno colapso, la escena es dantesca. Coinciden personas vomitando y pacientes con dolor insoportable. También hay enfermos terminales y personas bajo los efectos del alcohol o drogas.

La intimidad desaparece por completo. Cambiarse de ropa o ir al baño se hace ante otros. Ocurre lo mismo al hablar con el médico.

El olor a vómito, orina o heces llena el ambiente. El ruido es constante. Las luces siguen encendidas de noche. Por eso, es imposible descansar.

El entorno frena la recuperación del enfermo. Quien va a urgencias siente dolor y miedo. Sin embargo, solo halla ruido, luces y movimiento.

Falta tranquilidad absoluta. Para perfiles vulnerables (TOC, TEA o ansiedad), este ambiente causa crisis graves.

El paciente deja de sentirse persona. Es solo una camilla más en un sistema incompetente.

Los profesionales sostienen los hospitales.

Médicos, enfermeras, auxiliares y celadores sufren jornadas muy largas. Afrontan una presión constante y una gran responsabilidad.

Los descansos no evitan el agotamiento físico y mental. Este desgaste es muy visible.

Una mejor organización de turnos reduciría el desgaste del personal.

Además, el sueldo es insuficiente para muchos. No compensa la responsabilidad ni los años de estudio.

El resultado es claro. El sistema también deshumaniza a sus trabajadores.

Subir a planta tampoco asegura una gran mejora.

Hay habitaciones compartidas y visitas continuas. Las paredes tienen mal aislamiento acústico. El descanso se interrumpe siempre.

Dormir es básico para curarse. Sin embargo, se vuelve una tarea muy difícil.

La comida está poco cuidada. Además, la televisión sigue siendo de pago en muchos centros.

En una enfermedad grave, los detalles importan. Descansar, comer bien o tener intimidad son parte del tratamiento.

***Los errores diagnósticos, sus causas, su frecuencia y sus consecuencias serán objeto de un artículo independiente.***

La crítica sola no cambia nada. Por eso, la segunda parte ofrecerá una propuesta de reforma.

Traerá medidas concretas para adaptar los hospitales al siglo XXI.

El debate no debe quedar en promesas electorales. Debe impulsar cambios estructurales permanentes.

Propuesta de Ley para la Modernización, Humanización y Transparencia del Sistema Sanitario Español

Exposición de motivos

La sanidad pública constituye uno de los pilares fundamentales del Estado del bienestar. Sin embargo, las diferencias territoriales, la falta de planificación homogénea, la sobrecarga de los profesionales, las listas de espera, la escasa transparencia y el deterioro de parte de las infraestructuras hacen necesaria una reforma integral.

La presente propuesta establece unos estándares mínimos nacionales de calidad, accesibilidad, transparencia y atención al paciente, respetando las competencias de las comunidades autónomas, pero garantizando la igualdad de todos los ciudadanos.

Artículo 1. Plan Nacional de Cobertura Hospitalaria

El Estado establecerá unos estándares mínimos de cobertura hospitalaria para todo el territorio nacional.

La planificación se realizará teniendo en cuenta la población, el envejecimiento, la dispersión geográfica y las necesidades asistenciales.

Se fijará una ratio mínima de hospitales por población, revisable periódicamente.

Ningún ciudadano deberá quedar desatendido por razones de distancia o tiempo de acceso a la asistencia urgente.

Artículo 2. Atención a las zonas rurales

Cuando no sea viable construir un hospital por la baja densidad de población o por dificultades geográficas, las administraciones estarán obligadas a garantizar una asistencia equivalente mediante:

  • helicópteros medicalizados;
  • UVI móviles;
  • centros de alta resolución;
  • refuerzo del transporte sanitario urgente;
  • cualquier otro recurso que garantice una atención rápida.

Artículo 3. Plan Nacional de Renovación Hospitalaria

  • Creación de un registro nacional del estado de todos los hospitales.
  • Publicación de la fecha de construcción, ampliaciones y última reforma integral.
  • Auditorías técnicas periódicas.
  • Renovación prioritaria de los hospitales que lleven más de 25 años sin reformas estructurales relevantes.

Artículo 4. Supervisión independiente

Todos los hospitales contarán, además de su dirección, con un organismo externo e independiente encargado de evaluar:

  • calidad asistencial;
  • seguridad del paciente;
  • mantenimiento;
  • tiempos de espera;
  • cumplimiento de objetivos.

Sus auditorías serán públicas y accesibles telemáticamente.

Artículo 5. Reforma de los servicios de Urgencias

  • Incremento de las plantillas de profesionales sanitarios.
  • Establecimiento de ratios mínimas de personal por volumen asistencial.
  • Ningún paciente podrá permanecer más de 6 horas sin diagnóstico o en boxes sin ingresar en planta.

Artículo 6. Humanización de las UCI

Las Unidades de Cuidados Intensivos dispondrán de espacios individualizados mediante cerramientos transparentes que garanticen:

  • intimidad del paciente;
  • vigilancia continua;
  • reducción del ruido;
  • mayor descanso.

Podrán incorporarse sistemas tecnológicos de monitorización y comunicación para reforzar la seguridad.

Artículo 7. Bienestar y calidad de vida del paciente

Todos los hospitales deberán garantizar:

  • habitación y baño privado con sillón cama para el visitante.
  • alimentación elaborada bajo criterios nutricionales y adaptada a cada patología;
  • televisión gratuita;
  • conexión wifi gratuita;
  • programas de ocio y acompañamiento para pacientes de larga estancia;
  • apoyo psicológico cuando resulte necesario.

Artículo 8. Atención Primaria

  • Garantía de cita médica en un plazo máximo de siete días naturales.
  • Prohibición del bloqueo de agendas por falta de disponibilidad.
  • Ampliación de horarios cuando la demanda lo requiera.
  • Incorporación de un médico de apoyo o suplente en cada jornada para absorber retrasos y picos de demanda.
  • Implantación de indicadores públicos de puntualidad y tiempos de atención publicados en los monitores de las salas de espera.

Artículo 9. Salud Mental

Todos los centros de salud o, en su defecto, cada área sanitaria, deberán disponer de consultas de Psicología Clínica y Psiquiatría para garantizar el acceso de toda la población a la atención en salud mental.

Artículo 10. Listas de espera

Las consultas con especialistas, pruebas diagnósticas e intervenciones programables no podrán superar un plazo máximo de 21 días, salvo que exista una justificación clínica.

Cuando el sistema público no pueda cumplir dicho plazo, la Administración estará obligada a ofrecer una alternativa mediante concierto con otro centro público o derivado a privado, sin coste para el paciente.

Artículo 11. Tecnología y equipamiento

Toda adquisición de equipamiento sanitario deberá ir acompañada de un informe público que incluya:

  • necesidad asistencial;
  • coste;
  • ubicación;
  • utilidad clínica;
  • mejora prevista para la asistencia.

Esta información formará parte de los presupuestos públicos accesibles digitalmente.

Artículo 12. Limpieza y mantenimiento

Todos los hospitales dispondrán de:

  • equipos permanentes de limpieza durante las 24 horas;
  • personal de mantenimiento de guardia durante las 24 horas;
  • protocolos de actuación inmediata ante incidencias de higiene o averías.

Artículo 13. Mediación sanitaria y reclamaciones

Todos los hospitales dispondrán de uno o varios mediadores sanitarios cuya función será:

  • tramitar reclamaciones;
  • mediar entre pacientes, familiares y profesionales;
  • intervenir en conflictos derivados de la asistencia sanitaria;
  • detectar problemas estructurales para mejorar el funcionamiento del centro.

Artículo 14. Transparencia profesional

Los currículums profesionales de médicos, cirujanos y demás especialistas del sistema público serán accesibles para los españoles e incluirán:

  • titulación;
  • especialidad;
  • experiencia profesional;
  • formación continuada;
  • acreditaciones oficiales.

Todo ello respetando la normativa de protección de datos.

Artículo 15. Transparencia presupuestaria

Se publicarán anualmente en la web oficial del Estado:

  • presupuestos sanitarios;
  • ejecución de las partidas;
  • inversiones realizadas;
  • contratos;
  • resultados de las auditorías;
  • grado de cumplimiento de los objetivos establecidos.

Artículo 16. Sistema nacional de auditorías

Todos los hospitales serán evaluados mediante indicadores objetivos sobre:

  • calidad asistencial;
  • tiempos de espera;
  • satisfacción de los pacientes;
  • infecciones hospitalarias;
  • estado de las instalaciones;
  • ejecución de las inversiones;
  • cumplimiento de los objetivos de gestión.

Los informes serán públicos y servirán de base para la planificación y financiación futuras.

Artículo 17. Acceso a los medicamentos y continuidad de los tratamientos

• La financiación pública de medicamentos no se limitará exclusivamente a medicamentos genéricos cuando existan alternativas más adecuadas para el paciente por criterio clínico.

• Ningún medicamento o tratamiento podrá retirarse únicamente por motivos económicos o por desacuerdos entre la Administración y los laboratorios. Se garantizará siempre la continuidad de los tratamientos.

• El Estado financiará los tratamientos para enfermedades raras o minoritarias que hayan demostrado eficacia y seguridad, aunque no resulten rentables económicamente.

• La incorporación, financiación o retirada de medicamentos se basará en criterios de eficacia, seguridad, evidencia científica y beneficio para el paciente, mediante procedimientos transparentes.

Disposición final

La sanidad pública deberá regirse por los principios de igualdad, accesibilidad, dignidad del paciente, transparencia, eficiencia, rendición de cuentas y mejora continua, garantizando que cualquier ciudadano reciba una atención sanitaria de calidad con independencia de su lugar de residencia.

Fuentes de Autoridad y Bibliografía (España)

1. Estadísticas Sanitarias e Informes Oficiales

  • Ministerio de Sanidad: Órgano gubernamental responsable de la planificación sanitaria y el Registro de Centros, Servicios y Establecimientos Sanitarios (RECCES), clave para consultar datos oficiales sobre la red hospitalaria pública y la presión asistencial.
    Enlace: Ministerio de Sanidad – Portal Oficial
  • Instituto Nacional de Estadística (INE): Organismo oficial que ofrece datos demográficos actualizados sobre el crecimiento poblacional, empadronamiento y estadísticas relativas a la infraestructura hospitalaria en España.
    Enlace: Instituto Nacional de Estadística (INE)

2. Defensoría Ciudadana y Supervisión Pública

  • Defensor del Pueblo: Alto Comisionado de las Cortes Generales encargado de velar por los derechos de los ciudadanos frente a la Administración Pública, elaborando informes periódicos sobre el colapso y las deficiencias en las urgencias hospitalarias.
    Enlace: Defensor del Pueblo – Informes sobre Sanidad

3. Sociedades Científicas y Profesionales

  • Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES): Entidad científica de referencia en España que analiza la saturación de los servicios de urgencias, la calidad asistencial y el impacto laboral en los profesionales sanitarios.
    Enlace: SEMES – Sociedad Española de Medicina de Urgencias
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