El ser humano es insaciable.
Necesita minar todos los sectores de mercado posibles. Sin límites, sin pudor y sin respeto, explotó el mal ajeno. Es tan imparable que las desgracias de otros se convirtieron en lucro. Hace un par de décadas se lucraban con largas cuñas publicitarias en televisión. Actualmente se viraliza a golpe de clic. En breve tiempo alcanzará el doble de beneficios.
Imagino que no debieron de investigar mucho cuáles eran las preferencias de la audiencia; simplemente observando, por ejemplo cuando hay un accidente en la carretera , siempre ocurre el fenómeno del enorme atasco. Porque aminoran la velocidad para ver el desastre. La gente de naturaleza es morbosa y cotilla.
Sin especificar nombres y apellidos para no encontrar el mismo patrón y explotar dramas ajenos, tan solo mencionaremos que tiempos atrás exprimían los atentados de ETA y algunos otros casos fatídicos. En la actualidad, atentados masivos como el 11S y el 11M, sucesos de asesinatos, desapariciones y parricidios, e incluso accidentes fortuitos como caídas a pozos, producen documentales, libros y películas sobre ello. Existe un género específico para ello: True Crime.
Para aderezar la escabrosidad que levanta audiencias, personalizan a las víctimas contándonos todas su historias, sueños, ilusiones, entornos familiares y sociales, sus objetivos e incluso emiten vídeos e imágenes privadas de cuando vivían.
Los menores víctimas de acoso escolar y las mujeres de maltrato de género son fantasmas hasta que ocurre la fatídica tragedia. Entonces se vuelven visibles, pero no desde un interés moral, sino desde un económico bajo una capa de hipocresía. En realidad lo comunican masivamente con banda sonora melancólica, no como una productiva enseñanza para prevenir futuros males mayores. Sino para rentabilizar de manera brutal cada ápice de la historia, aunque ya estén fallecidos.
¿ Qué vas a hacer?, ¿seguir consumiendo contenido de falsa ética?, ¿vas a seguir intentando monetizar, creando vídeos para TikTok y plataformas similares, usando el nombre propio de otra persona que ha sufrido un mal ajeno, solo porque es carne fresca?, ¿o velamos por una información y una audiencia más sana, preparada y responsable?.