La realidad encubierta de la IA creadora de webs
Hace 15 años, páginas como IONOS, Arsys o GoDaddy intentaban venderte en los medios de comunicación la idea de que crear una web era muy sencillo. Te aseguraban que, en pocos pasos, una empresa con presencia online o una tienda en línea era sinónimo de seguridad, de reinversión y de grandes beneficios de rentabilidad.
Sin embargo, no te hablaban del gran trabajo que hay detrás: que una página, una vez creada, se tiene que posicionar, publicitar, expandir y promocionar en redes sociales.
Así que ahí ya opacaban parte de la información principal, y la gente adquiría los servicios de hosting con software de creadores web supuestamente sencillos, que no les servían para nada.
El espejismo del creador web fácil
Tras esto, en el año 2023 llegó más fuerte la inteligencia artificial. En los años siguientes, la publicidad se volvió masiva: se vendían creadores web que prometían generar una página profesional, funcional y con alto rendimiento solo dando instrucciones de voz en poco tiempo, sin esfuerzo y por un precio módico.
Las expectativas de ventas que estas campañas generaban entre autónomos y pequeños empresarios eran enormes. Incluso se comercializan herramientas de marketing con IA como parte del mismo paquete de soluciones “inteligentes”.
Una vez adquirido el producto, el pequeño o mediano empresario entra en el área de cliente y accede al panel de control. Allí ve un chat muy intuitivo, donde puede escribir o dictar órdenes por comando de voz, y dice: “Créame una web profesional para vender productos de peluquería y servicios de cosmética en Madrid.” Y entonces empiezan los problemas.
Primero, la IA le pide configurar un dominio. Pero antes necesita saber cuál será el dominio principal. El cliente lo introduce… y la IA devuelve un error.
El empresario, sin conocimientos de programación, SEO, informática o marketing digital, no entiende qué ocurre. Tampoco sabe que necesita adquirir un certificado SSL, porque si no, Google penaliza la web y la considera potencialmente peligrosa o poco fiable. Así empieza una pérdida de tiempo que puede superar una hora, y todavía ni siquiera se ha configurado el dominio.
Del espejismo a los problemas técnicos y el plagio
Después, la IA le ofrece “20 ejemplos de cómo podría quedar su web”, que en realidad son plantillas genéricas con contacto, política de privacidad, aviso de cookies o secciones básicas. Ah, pero espera: ¡tampoco diseña el logotipo!
Entonces el cliente le pide que al menos genere los textos de la página principal. La IA los redacta, pero lo que el usuario no sabe es que esos textos son genéricos, repetitivos y muchas veces plagio enmascarado.
Como consecuencia, Google y otros buscadores penalizan el contenido no original, por lo que, incluso si logra terminar el proyecto, su web quedará invisible en los resultados de búsqueda. Lo que se prometía como una web lista “en pocos minutos” termina siendo una odisea de más de 20 días, con jornadas de 6 a 8 horas diarias, para obtener resultados mediocres.
Por otro lado, la IA tampoco configura las redes sociales ni genera contenido real para ellas. Puede escribir algún texto breve, pero no planifica campañas, promociones ni ideas de publicación, que son la base del marketing digital.
Y cuando finalmente instala una plantilla dentro del script elegido, descubre que necesita añadir plugins y complementos:
Boletín de noticias y pasarelas de pago.
Ficha de producto y atributos.
Enlaces internos y externos, junto con URLs amigables.
Optimización de carga rápida y diseño adaptable.
Todo eso suena a chino para el cliente, que se desespera y siente que le sale humo de la cabeza.
Las tres salidas del empresario frustrado
Aunque el servicio te da 30 días para desistir de la contratación, el usuario no quiere rendirse tras haber invertido tanto tiempo. Ante este escenario, suele tomar una de estas alternativas:
La vía de la persistencia: Si es una persona obstinada, persistirá hasta adquirir todos los conocimientos necesarios, lo que le tomará entre seis meses y un año como mínimo.
Delegar en un profesional: Contratar a un diseñador gráfico, creador web o social media manager al que entregará las claves de su hosting, sabiendo ya que la IA no lo hará gratis.
El abandono: Optar por desistir y abandonar la web, dejando un dominio que arroja un error 404 porque el proyecto se quedó a medias.
La competencia brutal en el entorno digital
Además, cuando te venden la idea de crear página web con IA, tampoco te advierten de la competencia brutal que existe en el mundo virtual. En internet, la competencia se multiplica frente a las tiendas físicas. Por cada tienda que ves en la calle, hay varias vendiendo lo mismo en la red. En sectores como la moda o la tecnología, esa proporción es aún mayor.
En el mundo físico no puede haber diez tiendas de ropa iguales en la misma calle, pero en internet pueden existir cien con los mismos productos, las mismas descripciones y las mismas fotografías. Esa es la dura realidad que nadie menciona cuando te prometen un sitio web “profesional en minutos”.
Por si fuera poco, suponiendo que el usuario haya logrado finalizar la estética y el contenido básico, todavía queda lo más difícil: posicionarla y promocionarla para que sea visible.
Ahí surge la gran pregunta: “¿Cómo consigo reputación, seguidores en redes sociales y reseñas positivas en plataformas como Trustpilot o Google?”. La IA no te revelará los trucos para lograrlo de la noche a la mañana, ya que posicionarse siempre requiere invertir dinero, tiempo y estrategia.
¿Cómo competir en un mercado globalizado?
Ante este panorama, cabe plantearse: ¿cómo puede un pequeño empresario o un autónomo competir ante un mercado tan globalizado, donde además existen plataformas de venta de segunda mano como Milanuncios, Vinted o Wallapop?
El pequeño emprendedor que creyó que la tecnología le haría todo el trabajo se encuentra de repente compitiendo con medio planeta. Si no dispones de un gran capital para que profesionales asuman el trabajo integral, tendrás que asumirlo tú mismo. Mantener una presencia online eficaz exige dedicación constante al inicio. Por eso, solo quien posea una determinación férrea, una mente flexible y una disciplina diaria logrará avanzar.
La ventaja real de la inteligencia artificial
¿Y qué hay de ventaja real en toda esa publicidad? La verdad es que la IA no es magia, pero es una herramienta potentísima. La inteligencia artificial actúa como un asistente y secretario empresarial incansable, preciso y siempre disponible. Pero no es ella quien crea: eres tú quien la guía, la entrena y le da propósito.
Por lo tanto, la IA puede ahorrarte tiempo, optimizar tus procesos y multiplicar tu productividad, pero solo si el usuario ha desarrollado la preparación y capacidad de aprendizaje necesarias.
En definitiva, la IA amplifica lo que ya eres: si tienes visión, perseverancia y conocimiento, te impulsará; si no los tienes, solo repetirá tus propios errores con más eficiencia.
Fuentes de Autoridad y Bibliografía (España)
1. Regulación del Comercio Electrónico y Protección de Datos
- Agencia Española de Protección de Datos (AEPD): Autoridad de control oficial que establece los requisitos legales sobre el uso de cookies, aviso legal, políticas de privacidad y seguridad técnica (como la obligatoriedad del cifrado SSL) para páginas web comerciales.
Enlace: Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) - Boletín Oficial del Estado (BOE) – Ley LSSI-CE: Texto legislativo de la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, que regula el marco jurídico de la contratación en línea y obligaciones de los prestadores de servicios web en España.
Enlace: BOE.es – Ley 34/2002 (LSSI-CE)
2. Transformación Digital y Apoyo a PYMEs
- Red.es (Ministerio para la Transformación Digital): Entidad pública encargada de impulsar la agenda digital, la digitalización de pequeñas empresas y autónomos, y la gestión del registro de dominios bajo el indicativo nacional (.es).
Enlace: Red.es – Agenda Digital para España
3. Ciberseguridad e Infraestructura Digital
- INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad): Organismo gubernamental de referencia para garantizar la ciberseguridad en sitios e-commerce, recomendando estándares de autenticación y protección de plataformas de pago e infraestructura en la nube.
Enlace: INCIBE – Protege tu Empresa





